Biden, nuevo presidente de EU y ‘sanador’ en jefe

El nuevo mandatario estadounidense deberá combinar sus responsabilidades administrativas con la de “sanador”, pues hereda un país resquebrajado.

20
Biden, nuevo presidente de EU y ‘sanador’ en jefe
EFE

El presidente 46 de Estados Unidos, Joe Biden, hizo gala de experiencia y moderación para imponerse al populismo de Donald Trump en unas elecciones que estuvieron enmarcados por la pandemia de Covid-19 y la mayor crisis económica.

Además de las obligaciones adquiridas desde su investidura, Joe Biden deberá ser el “sanador en jefe”, pues hereda un país herido tras el violento asalto al Capitolio por una turba de seguidores de Trump.

Su campaña se encontraba al borde de un abismo hace un año, luego de su estrepitosa pérdida en las citas electorales de Iowa y New Hampshire, pero resurgió en marzo, cuando logró el respaldo de la comunidad afroamericana para alzarse como candidato demócrata y ganarle la presidencia a Trump.

“Hace solo unos días la prensa y los tertulianos declararon esta campaña muerta (…) Estamos creando una campaña que puede unir al partido y batir a Donald Trump”, dijo Biden a finales de marzo.

Amigo de Obama y compañero de Kamala

Joe Biden, de 77 años, resalta siempre los ocho lados al lado de su “amigo” Barack Obama, de quien fue vicepresidente durante sus dos mandatos.

También suele recordar sus orígenes humildes en Pensilvania, donde su padre era vendedor de automóviles.

Con ello apeló a dos sectores demográficos que serían claves en las elecciones de 2020: la comunidad afroamericana y los votantes blancos de clase trabajadora, cuya confluencia permitió las holgadas victorias de Obama en 2008 y 2012.

A ello se suma su histórica elección de Kamala Harris, senadora por California, como su compañera de fórmula presidencial.

Harris, de 55 años, es la primera mujer afroamericana y de ascendencia asiática en ser propuesta para la vicepresidencia por uno de los dos grandes partidos.

Moderar el izquierdismo

En las elecciones primarias, el aspirante presidencial demócrata tuvo que enfrentar a un adversario interno que representó el ascenso del ala más izquierdista dentro del partido encarnada por el senador Bernie Sanders, quien lo acusaba de falta de valentía para enfrentarse a los poderes establecidos, como Wall Street, y de no querer llevar a cabo los cambios estructurales que requiere el país.

Sin embargo, el nuevo presidente de EU se encargó de reforzar su imagen de pragmático moderado, en contraste con la propuesta de Sanders de implementar un sistema de salud universal y dio marcha atrás a propuestas como prohibir la fracturación hidráulica (“fracking”) y fue acomodando sus posturas al sector más tradicional de su partido.

Carisma virtual

El carisma de Biden es otro de sus puntos fuertes, lo cual demuestra en sus cálidas y espontáneas interacciones con los ciudadanos, aunque la situación derivada de la pandemia es un obstáculo.

Biden, que fijó su centro de operaciones en su casa de Wilmington, Delaware, pasó de una campaña totalmente virtual a otra en la que el público asiste a sus mítines dentro de sus vehículos, como en los autocines.

Pese a las limitaciones, su propósito fue marcar diferencias entre su campaña y la de Trump, que llevó a cabo mítines multitudinarios, al aire libre, pero sin respetar la distancias ni usar cubrebocas.

También ha estado en la vanguardia de su partido y ha incitado cambios que ahora lo enorgullecen: en 2012 afirmó que se encontraba “absolutamente cómodo” con el matrimonio homosexual, lo que forzó a Obama a acelerar su apoyo explícito a esas uniones y contribuyó a su legalización final por parte del Tribunal Supremo en 2015.

Con información de EFE.

También lee: ‘La democracia ha prevalecido’, afirma Biden en su discurso de investidura


En Vivo