Finaliza una temporada de huracanes que ha sido fatal para Honduras

La temporada de huracanes en el Atlántico fue una de las más fatales para Honduras después del huracán Mitch, en 1998.

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Finaliza una temporada de huracanes que ha sido fatal para Honduras
Foto: EFE

La temporada de huracanes en el Atlántico que finaliza este lunes fue una de las más fatales para Honduras después del huracán Mitch, en 1998, que dejó al país en la ruina total y con más de 5,000 muertos.

En 2020, durante la temporada que comenzó el 1 de junio, Honduras sufrió los efectos de los huracanes Eta, categoría 4, de 5, en la escala Saffir-Simpson, y de Iota, categoría 5, que entraron al país convertidos en tormentas tropicales, tras causar daños severos en Nicaragua.

En menos de dos semanas, en la primera quincena de noviembre, Eta y Iota dejaron intensas lluvias, en mayor grado en el occidente y norte de Honduras, con muchos municipios, aldeas y caseríos incomunicados por daños severos en puentes y carreteras primarias, secundarias y terciarias.

El extenso fértil valle de Sula quedó cubierto de agua por las descomunales precipitaciones, las cuales causaron que se desbordaran ríos caudalosos como el Ulúa y Chamelecón, que nacen en el occidente.

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Los dos fenómenos naturales también dejaron destrucción en el resto del país, con comunidades que todavía están incomunicadas por la destrucción total o parcial de puentes o carreteras y enormes derrumbes, como uno que sepultó toda una aldea en el departamento de Santa Bárbara.

Hasta el momento, los informes preliminares indican que Eta y Iota dejaron cerca de 100 muertos, más de 3.5 millones de personas afectadas y miles de damnificados, en su mayoría en el norte, principalmente en el valle de Sula, donde todavía hay partes inundadas y otras con grandes acumulados de lodo y todo tipo de basura, en un ambiente de mucha pestilencia.

Analistas calculan pérdidas económicas por unos 10,000 millones de dólares, daños que causaron Eta y Iota. Algunos damnificados se fueron de los albergues para ir a limpiar sus casas que quedaron total o parcialmente cubiertas de agua.

Las labores de limpieza, remociones de lodo, escombros y todo tipo de basura en barrios enteros de ciudades importantes como San Pedro Sula, La Lima y El Progreso, entre otras vecinas, en aldeas y caseríos continúan este lunes, con el apoyo de maquinaria de alcaldías, empresas privadas, organismos de socorro, militares, policías y personas particulares para volver a una relativa normalidad.

Con información de EFE


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